Cuando el universo dice “espera”, la ciencia escucha. Cada lanzamiento espacial requiere condiciones perfectas: clima estable, sistemas funcionando con precisión y trayectorias calculadas al milímetro. Por eso, misiones como Artemis II pueden aplazarse. No es un retroceso, sino parte del rigor científico que protege a la tripulación y asegura que cada paso hacia la Luna sea seguro. A veces, esperar también es avanzar.
Nuevamente dialogamos con CRISTIAN GOEZ THERAN, esta vez nos ilustra sobre este interesante tema.
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